Baila conmigo – Susan Elizabeth Phillips

4.0 out of 5.0 stars

Supongo que tengo que hacerme a la idea de que no hay libro de SEP que me decepcione. En términos generales, quedo encantada con cada historia que saca a la luz. Hay algo en su estilo, que parece incluso rápido e impaciente en algunas ocasiones, lo que me atrapa. Es innegable que no soy de narrativa pesada al estilo de descripciones interminables, sino más bien al contrario (leyendo y escribiendo), por eso también sé lo importante que es imprimir tantas cosas en menos palabras. Ella sabe hacer eso muy bien y en “Baila conmigo” no hay duda de que lo consigue.

Como muchas de las protagonistas de esta autora, Tess es una mujer con carácter y fortaleza. La pérdida por el fallecimiento de su marido la tiene sumida en un estado de letargo con fecha de caducidad: el día que conoce a Ian North. Las circunstancias en las que coinciden son complicadas, hay una verdad velada, secretos y una mujer embarazada de por medio que será, definitivamente, el lazo que les une al principio. La primera impresión, por las dos partes, es nefasta y los tira y afloja me encantan. ¡Punto para Susan! 

Ian es como un oso hosco, pero tiene buen corazón, al igual que Tess. La historia rompe el molde del típico romance sin demasiadas pretensiones porque las hay y son clave:

Susan quería profundizar en la importancia de la confianza y los lazos invisibles que aparecen con el tiempo y la convivencia, haciendo familiares todas aquellas cosas que antes eran desconocidas. A veces, eso da más miedo que no saber. Ian y Tess descubren que son susceptibles a la pérdida y tendrán que decidir cómo afrontarlo.

Hay instinto, paciencia y mucha ternura en esta historia, todo ello acompañado de un humor que funciona como bálsamo ante el sufrimiento de los dos personajes. Aunque hay un elemento especialmente dramático, ese drama no se lleva el peso de la trama. Es una historia de segundas oportunidades y un ejemplo de cómo la vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. La emoción que transmite Tess en su empeño por controlar una situación que se le escapa de las manos me mantenía pegada a las páginas.

Me fascinó ver las diferencias entre los dos protagonistas al tener que enfrentarse a esos cambios, a una nueva realidad. La dificultad de Ian para abrirse y soltar el lastre de la soledad o la necesidad muda de Tess de abrazar esas circunstancias, por muy duras que fueran, para no perder el corazón de nuevo.

Ese choque de trenes es imperfecto, humano. Es fácil cometer errores cuando los sentimientos pesan más que la razón o la lógica. La fortaleza de Tess está en ese dilema y se enfrentará a Ian para defenderse pero, en realidad, los dos van en la misma dirección, sólo que de forma distinta y con tempos diferentes.

La única razón por la que no se lleva un 5/5 por mi parte es que, al final, hay un momento en el que creo que la cosa se precipita de forma un tanto forzada, pero no llega a ser nada que afecte demasiado a la historia y su desenlace.

¿Ganas de leerlo? Os dejo con la ficha en GoodReads.

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